El banco de inversión global Goldman Sachs es el mayor tenedor de ETF de XRP, según los últimos datos de Bloomberg Intelligence. La empresa tiene una asombrosa exposición por valor de 153,8 millones de dólares a marzo de 2026. Millennium Management LLC, con sede en Nueva York, es el segundo mayor tenedor con 23 millones de dólares en exposición.
El desarrollo sugiere que el interés institucional en los ETF de XRP está creciendo, lo que marca la próxima ola de inversiones en criptomonedas. También indica una creciente confianza en los activos digitales por parte de los bancos y fondos tradicionales. La entrada de Goldman Sachs en los ETF de XRP devuelve la confianza en el mercado de criptomonedas en general, que actualmente falta.
ETF de XRP: inversores minoristas frente a fondos institucionales como Goldman Sachs y otros
Si bien los inversores minoristas se muestran escépticos a la hora de tomar una posición de entrada en XRP debido a la crisis del mercado, Goldman Sachs ha realizado una importante inversión en el ETF. El token nativo de Ripple permanece estancado en los gráficos con pocos o ningún aumento de precios. Ha perdido cerca del 35% de su valor durante el año pasado y está luchando por superar el rango de 1,50 dólares.
Esto está haciendo que los inversores minoristas eviten XRP y busquen otros activos que puedan generar resultados. El token de Ripple alcanzó un máximo de 3,65 dólares el año pasado y desde entonces no ha hecho más que bajar. Ahora ha bajado casi un 63% desde su máximo histórico, y ahora se teme que caiga por debajo del rango de 1 dólar. Sin embargo, los clientes de Goldman Sachs confían en que los ETF de XRP podrían generar las ganancias deseadas.
Esto podría ser una señal masiva para los comerciantes minoristas de que la confianza de Goldman Sachs en el activo digital podría recuperar el impulso positivo. Sin embargo, el conflicto entre Israel, Irán y Estados Unidos está haciendo que los comerciantes se muestren escépticos a medida que la postura ofensiva va en aumento. Esto desanima a la mayoría de los inversores, ya que las desventajas no tendrán amortiguación en tiempos de crisis.


