Base, una red de capa 2 construida sobre Ethereum, ha atraído recientemente la atención por su creciente valor total bloqueado (TVL) y sus colaboraciones institucionales. En una entrevista exhaustiva, el fundador de Base, Jesse Pollak, explicó la estrategia de crecimiento de la red, por qué aún no han lanzado tokens y su hoja de ruta se extiende hasta 2026.
Pollak dijo que evitaron conscientemente el modelo simbólico al fundar Base. Afirmó que los tokens podrían crear “incentivos engañosos” para los equipos, y eligieron un “modo difícil” para aclarar si la medición del éxito se basaba en el uso real del producto o en la actividad inflada por incentivos. Añadió que este enfoque sólo atraía a desarrolladores y creadores a largo plazo.
Pollak afirmó que Base ha apuntado a la descentralización desde el principio; que se han logrado avances dentro del marco acumulativo de Ethereum; y que este proceso se acelerará en 2026. En este contexto, señaló que un token de red podría ser una poderosa palanca en términos de (i) ampliar la gobernanza, (ii) garantizar la alineación de incentivos entre desarrolladores, fabricantes y organizaciones, y (iii) abrir nuevas vías de diseño. Sin embargo, aún no se ha compartido ninguna decisión final ni un cronograma.
Según Pollak, Bitcoin podría alcanzar los 200.000 dólares a finales de 2026; sin embargo, este aumento por sí solo no es significativo; el verdadero cambio crítico será la integración de las criptomonedas en la vida diaria. Pollak afirma que la mayor tendencia de 2026 será la adopción por parte de los consumidores en lugar de la especulación, y que este proceso se acelerará particularmente a través de aplicaciones como la aplicación Base y los productos de consumo en cadena.
*Este no es un consejo de inversión.


