Ethereum y Solana no solo están separados por cuestiones de escalabilidad, sino que están cada vez más divididos por visiones contrapuestas de lo que las redes blockchain deben construir para resistir en el futuro.
Los comentarios recientes de los cofundadores de cada red revelaron dos definiciones contrapuestas de “resiliencia”, arraigadas en diferentes suposiciones sobre el riesgo, la infraestructura y la forma futura de la adopción de blockchain.
En una publicación de X que revisa el Trustless Manifesto de Ethereum, el cofundador Vitalik Buterin enmarcó la resiliencia como protección contra fallas catastróficas, incluida la exclusión política, el colapso de la infraestructura, la desaparición de desarrolladores y la confiscación financiera.
Buterin argumentó que Ethereum no fue diseñado para optimizar la eficiencia o la conveniencia, sino para garantizar que los usuarios sigan siendo soberanos incluso en condiciones hostiles.
“La resiliencia es el juego en el que cualquier persona, en cualquier parte del mundo, podrá acceder a la red y ser un participante de primera clase”, escribió Buterin, y añadió: “La resiliencia es soberanía”.
Fuente: Vitalik Buterin
El cofundador de Solana señala un enfoque diferente
El cofundador de Solana, Anatoly Yakovenko, respondió a la publicación X de Buterin, calificándola de “visión genial” y brindando una definición contrastante de resiliencia.
Para Yakovenko, la resiliencia proviene de la capacidad de sincronizar volúmenes masivos de información a nivel mundial con alto rendimiento y baja latencia, sin depender de intermediarios confiables. En su planteamiento, la confiabilidad es inseparable del desempeño, no una compensación filosófica en su contra.
“Si el mundo puede beneficiarse de 1 gbps y 10 subastas por lotes simultáneas de 10 ms, entonces ese es el piso que debemos ofrecer de manera confiable en todo el planeta”.
“Si se trata de subastas de 10 gbps y 100 de 1 ms, eso es lo que entregaremos”, añadió.
Fuente: Anatoly Yakovenko
El intercambio sigue a las afirmaciones de Buterin el domingo de que Ethereum ha resuelto efectivamente el trilema de la cadena de bloques de descentralización, seguridad y escalabilidad a través de PeerDAS y las máquinas virtuales Ethereum de conocimiento cero (zkEVM), según informó Cointelegraph.
Esta afirmación agudizó el escrutinio de la hoja de ruta de Ethereum y planteó dudas sobre si la resiliencia debería medirse por la redundancia y la soberanía o por la velocidad y la competitividad económica.
“El camino que ETH ha elegido es perdedor: objetivamente incapaz de competir en capacidad dentro de plazos competitivos y tampoco puede competir en velocidad”, escribió en respuesta el fundador de Cyber Capital, Justin Bons, argumentando que el rendimiento y las realidades económicas no pueden tratarse como preocupaciones secundarias.
Resiliencia como redundancia versus resiliencia como desempeño
La tesis de la resiliencia de Ethereum se basa en la precaución y la redundancia arquitectónica. La red gestiona clientes de consenso y ejecución independiente, fomentando la diversidad para reducir los riesgos que podrían detener la producción de bloques.
Esto se extiende al enfoque de escalamiento de Ethereum. El miércoles, los desarrolladores aumentaron el límite de blobs de Ethereum por segunda vez, aumentando progresivamente el rendimiento de datos y priorizando la estabilidad de las tarifas y la seguridad de los nodos. En lugar de impulsar agresivamente la velocidad de ejecución, la red optó por aumentos graduales de capacidad diseñados para minimizar el riesgo sistémico.
Las señales económicas también respaldan el enfoque de resiliencia de la red. La cola de salida del validador de Ethereum cayó casi a cero a principios de enero, lo que indica una voluntad renovada entre los validadores de bloquear capital a largo plazo. Esto fue visto como una señal de confianza en la seguridad y la hoja de ruta a largo plazo de Ethereum.
El enfoque de Solana prioriza la resiliencia a través del desempeño. Los comentarios de Yakovenko sugieren que blockchain se centrará en manejar de manera confiable mercados, subastas y pagos en tiempo real.
La historia de Solana refleja esta perspectiva. Si bien la red sufrió interrupciones notables en ciclos anteriores, ha reforzado constantemente su infraestructura mediante actualizaciones de protocolo, mercados de tarifas y mejoras de la red.
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Compensaciones de infraestructura y señales institucionales
Ambos modelos tienen sus propias compensaciones. Las ambiciosas afirmaciones de resiliencia de Ethereum dependen de futuras implementaciones de zkEVM y de la separación entre proponente y constructor, que aún no se ha probado a escala de la red principal.
Bons argumentó que estos diseños podrían introducir nuevas presiones de centralización al transferir el poder hacia constructores especializados y con uso intensivo de capital, creando potencialmente riesgos de vida si esa capa falla.
El comportamiento institucional ofrece otra perspectiva sobre la resiliencia. Ethereum sigue siendo la capa de liquidación dominante para las monedas estables y los tesoros tokenizados, lo que refleja una preferencia por la previsibilidad y los perfiles de riesgo conservadores.
Por otro lado, Solana ha estado acelerando la adopción institucional en casos de uso sensibles al rendimiento. Los activos tokenizados del mundo real (RWA) en Solana alcanzaron niveles récord a finales de 2025, mientras que los ETF spot de Solana y los experimentos de pagos empresariales ganaron terreno.
En conjunto, la divergencia sugiere que Ethereum y Solana están adoptando enfoques diferentes en materia de resiliencia. Ethereum prioriza la capacidad de supervivencia incluso a costa de la velocidad.
Por otro lado, Solana prioriza la viabilidad económica bajo demanda en tiempo real, aunque esto requiera una coordinación más estrecha.
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